Son legión las empresas que se han acogido a las ayudas del Kit Digital para hacer una supuesta adaptación digital.
No me parece que innovar utilizando con riego por aspersión sea lo más apropiado. Pero qué sabré yo, humilde autónomo…
La cuestión es que conozco muy pocos casos en los que esa adaptación a lo digital haya realmente servido como palanca de transformación.
Al contrario, la mayoría de empresas que he podido seguir de cerca se han limitado a incorporar un CRM, un ERP, algo de Power BI, chapa y pintura para la web y poco más.
Pero eso, ¿es transformación digital?
¿fue una burbuja superada por el metaverso y luego por la IA?
¿nos hemos flipado todos o sigue siendo una asignatura pendiente?
Pues seguramente ni sí, ni no, ni todo lo contrario.
Yo cuando no sé de algo lo que hago normalmente es escuchar a los que saben del tema, escuchando se aprende mucho.
Así que le he pedido a mi amigo Pau Samo, que de transformación digital sabe la leche, que nos ilumine sobre este tipo de procesos.
Pau hace relativamente poco que ha empezado también a publicar por aquí, os recomiendo muy mucho suscribirse a su newsletter.
Porque puedes leer mucha teoría por ahí, pero nada como ver de cerca cómo lo hacen los que de verdad se arremangan.
Bueno, no me enrollo más, os dejo ya con Pau y vuelvo luego 👇
⚙️ Por dónde empezar la transformación digital
No sería nada nuevo escuchar a un CEO explicar que se ha gastado miles de euros en tecnologías que no han servido para aportar valor y en cambio, se han despistado jugando a ser el Apple de su sector.
He tenido la suerte de poder trabajar en varios proyectos de análisis de estado de madurez digital con la calma y el rigor necesario para profundizar en ello. He trabajado con empresas líderes absolutas en su sector, otras con posiciones mucho más débiles pero con muchas ganas de evolucionar, otras empresas acomodadas y otras sin recursos pero con necesidades muy evidentes.
Haber visto situaciones tan diversas me ha revelado algunos insights que son muy interesantes y estoy seguro de que te ayudarán en tu caso concreto.
Cuando hablamos de transformación digital o de adopción de nuevas tecnologías en la empresa tenemos que abordar el tema desde una perspectiva amplia. Teniendo en cuenta varias dimensiones.
Vivimos en el mundo del hype continuo y a veces parece que si no adoptamos la última tecnología desde el minuto 1 nos vamos a la quiebra. Y, en realidad, a la quiebra te vas si pretendes adoptarlo todo y no te concentras en lo verdaderamente importante para tu negocio HOY.
Es evidente que es necesario innovar y yo, soy el primero en abrazar todos los nuevos recursos tecnológicos que tengo a mi alcance, pero como te explicaba al inicio, algunas veces, simplemente tu negocio no lo necesita HOY, o lo necesita, pero no está preparado para integrarlo adecuadamente.
La gran pregunta es ¿Cómo saberlo?
A veces, puede ser por una cuestión de cultura o miedo de los usuarios a ser reemplazados por máquinas y te sabotean, otras veces por falta de formación de los equipos o muy comúnmente por falta de presupuesto.
En definitiva, para dar los pasos necesarios de forma segura debes saber con precisión qué necesitas y para qué lo necesitas.
Para analizar tu situación existen los modelos de análisis de madurez digital. Las grandes consultoras saben que este es el principio de todo proceso exitoso y han desarrollado modelos propios.
Estos son los 4 modelos más potentes que he podido analizar.
El Modelo de Gartner
Gartner se mete en cinco áreas clave: estrategia, organización, operaciones, experiencia del cliente y tecnología. Este modelo no solo te dice en qué punto estás, sino que te da pasos concretos para mejorar.
El Modelo de Deloitte
Deloitte evalúa cinco dimensiones: estrategia, organización, capacidades, insights y experiencia del cliente. El énfasis está en alinear tus iniciativas digitales con los objetivos del negocio y fomentar una cultura de innovación.
El Modelo de McKinsey
McKinsey se centra en cuatro áreas: estrategia, capacidades, organización y cultura. Aquí destacan la importancia del liderazgo, la gestión del talento y la mentalidad digital para que tu transformación no solo sea una idea bonita, sino un cambio real.
El Modelo de KPMG
Este modelo abarca seis dimensiones: estrategia, organización, experiencia del cliente, operaciones, tecnología e insights. KPMG apuesta por una visión holística, porque aquí no vale optimizar una parte del negocio mientras el resto sigue en la Edad de Piedra.
Lo realmente difícil de aplicar estos modelos se resume en 2 cosas, poder pagarlos y tener tiempo para hacerlos. Básicamente los 4 modelos son iguales pero los visten un poco diferentes. Yo, al final me quedo con lo que tienen en común.
Así que ni corto ni perezoso te explico cómo los he adaptado a lo que yo necesito para no perderme en el palabrerío corporate consultoril y tener mi diagnóstico afinado.
El primer paso de todo el proceso es definir el marco de análisis que necesitas:
Cómo definir el marco de análisis
Se seleccionan las dimensiones clave a evaluar, adaptadas a la realidad y los objetivos de tu empresa. De forma genérica te propongo estas dimensiones:
1️⃣ Estrategia y Dirección: Crear una visión clara
Visión digital: Establecer objetivos claros como reducir el tiempo de gestión de pedidos en un 30% o aumentar la fidelización del cliente.
Compromiso de la dirección: El gerente y los responsables de área deben liderar la transformación y promoverla entre el equipo.
Asignación de recursos: Dedicación inicial de un pequeño presupuesto y tiempo para implementar herramientas digitales básicas.
🔎 Cómo medirlo:
Definir un KPI como “número de procesos digitalizados” o “tiempo promedio de gestión de pedidos”.
Realizar reuniones mensuales para revisar el progreso de la digitalización.
2️⃣ Capacidades tecnológicas: Empezar con lo esencial
Infraestructura tecnológica: Sustituir procesos manuales como hojas de cálculo por herramientas digitales accesibles.
Automatización de procesos: Digitalizar tareas repetitivas, como la generación de facturas y el seguimiento de pedidos.
Integración de sistemas: Implementar un sistema básico que integre pedidos, inventarios y facturación.
🔎 Cómo medirlo:
Número de procesos gestionados digitalmente (facturación, pedidos, inventarios).
Reducción de errores en pedidos o facturas tras la digitalización.
3️⃣ Experiencia del cliente: Mejorar el servicio con herramientas digitales
Personalización: Crear una base de datos que almacene el historial de compras de los clientes para ofrecerles recomendaciones personalizadas.
Omnicanalidad: Integrar WhatsApp Business, llamadas y correos electrónicos para unificar la comunicación con los clientes.
Velocidad de respuesta: Implementar sistemas para responder a consultas o problemas en menos de 24 horas.
🔎 Cómo medirlo:
Tiempo promedio de respuesta a consultas.
Retención de clientes: porcentaje de clientes que realizan compras repetidas.
4️⃣ Cultura organizacional: Formación y cambio de mentalidad
Capacitación: Formar a los empleados en el uso de herramientas como el ERP, CRM, IA y aplicaciones de comunicación.
Mentalidad de cambio: Promover reuniones cortas donde los empleados puedan proponer mejoras o soluciones digitales para los problemas del día a día.
Colaboración: Fomentar que los equipos de ventas y logística trabajen juntos para optimizar los procesos digitales.
🔎 Cómo medirlo:
Porcentaje de empleados capacitados en las herramientas digitales implementadas.
Número de reuniones dedicadas a la mejora digital.
5️⃣ Procesos operativos y eficiencia: Digitalizar tareas repetitivas
Optimización de procesos: Automatizar tareas clave como el seguimiento de inventarios o el envío de correos de confirmación de pedidos.
Digitalización de operaciones: Sustituir hojas de cálculo manuales por un sistema centralizado de gestión.
Seguimiento y análisis: Empezar a usar herramientas para monitorizar métricas operativas básicas, como tiempos de entrega o pedidos pendientes.
🔎 Cómo medirlo:
Tiempos promedio de gestión de pedidos antes y después de implementar las herramientas digitales.
Número de errores en pedidos y facturación.
6️⃣ Gobernanza de datos: Sentar las bases de un uso responsable de la información
Calidad de los datos: Limpiar y actualizar regularmente la base de datos de clientes y productos.
Privacidad y seguridad: Asegurarse de que las herramientas digitales cumplan con normativas como el GDPR.
Toma de decisiones basada en datos: Utilizar datos básicos, como las ventas mensuales por categoría de producto, para tomar decisiones de compra o promoción.
🔎 Cómo medirlo:
Porcentaje de datos desactualizados en la base de clientes.
Número de decisiones tomadas con base en reportes de datos.
Una vez hayas definido este marco de análisis, quedará ponerlo en marcha. Ahí es cuando empieza el mambo de verdad.
Deberás plantear:
Metodología, es decir, cómo vas a recopilar la información de todas estas áreas de la empresa de forma concreta, sin desperdicio de tiempo y fiable.
Análisis de resultados. Se identifican las áreas más avanzadas, las que necesitan mejora y se plantean recomendaciones específicas.
Plan de acción. Con los resultados del análisis, se crea una hoja de ruta para priorizar iniciativas digitales.
Estos tres puntos los desarrollaré en las siguientes publicaciones. Suscríbete a mi newsletter para recibirlas en tu buzón. 📪
Un análisis de madurez digital no es solo un ejercicio técnico; es tu brújula para avanzar en un mundo donde lo digital no es opcional. Identifica tus fortalezas, trabaja en tus áreas de mejora y diseña un plan que no solo suene bien en PowerPoint, sino que funcione en la vida real.
Bueno, ya ves que Pau controla y mucho del tema. Como te decía, te invito a que le sigas porque sus próximas entradas serán muy útiles para seguir profundizando en el tema.
🤖 La IA que voy descubriendo
Como casi todo hijo de vecino voy con rueditas con esto de la IA, pero cada vez me interesa más. El otro día le leí a Titonet algo así como que la IA era como ir por la vida con un exoesqueleto puesto. Me gusta más esa idea que la del becario, creo que se ajusta más a lo que realmente.
Así que te voy a ir compartiendo por aquí herramientas de IA que voy descubriendo y que nos pueden facilitar la vida, acortar procesos y, en definitiva, ser algo mejores.
Hoy te hablo de:
Ideogram: con ella preparo las imágenes destacadas de estas publicaciones y alguna cosilla más. Yo no tengo ni puñetera idea de diseño gráfico ni nada por el estilo, así que una herramienta de este tipo me viene de perlas.
Por ejemplo, mira el resultado de la instrucción:
“A cinematic medium shot of a woman with dark hair and glasses. She is sitting at a desk and looking directly at the camera. There is a poster behind her with the text "Say Yes".”
O esta otra:
“A character inspired by Marge Simpson, with a tall, stylish blue hairstyle, standing confidently next to a large sign. The sign reads 'Empieza por aquí' in bold, colorful letters. The setting is a playful, cartoon-style room resembling the world of The Simpsons, with vibrant colors (yellow walls, pink and blue tones). The character is pointing at the sign with a welcoming and wise expression, emphasizing a 'start here' vibe. The overall style should be cheerful, professional, and reminiscent of the aesthetic of The Simpsons but with a unique twist to avoid direct copyright issues.”
🤓 Ni confirmo ni desmiento que este último prompt lo preparó el becario…
📕Leer es de guap@s
La semana pasada te hablaba de un libro sobre neuromarketing, Brainfluence, y esta semana vuelvo sobre el tema. Porque pidiéndole referencias de libros esenciales de neuromarketing a Zahara Cuenca me puso de nuevo sobre la pista de éste libro, que leí hace unos años.
Por cierto, la newsletter de Zahara está de cambios, te recomiendo que te des una vuelta por allí si te interesa el marketing.
Volviendo al libro, ya ni me acordaba de él y he vuelto a repasarlo. La verdad es que “Neuromarketing, el nervio de la venta” es una pasada de libro. Si quieres comprender cómo funciona en realidad nuestro cerebro, de qué forma toma las decisiones y cómo lo puedes utilizar, empieza por aquí.
Está todo mal, ya sabes.
Pero tiene remedio.
Cuídate,
Agustí López











Ayssss que daño hace eso de creer que la transformación digital va de implantar herramientas (CRMs, ERPs, automatizaciones....).
La transformación digital es un tema que va de personas y gestión del cambio. De acompañamiento a los usuarios en el uso de estos nuevos proceso y herramientas que les permitirán trabajar mejor.
De ahí que sea importante trabajar todos los elementos de este Framework que Pau menciona.
¡Gracias por la mención e incluir la recomendación del libro! Que, no me quedaba duda alguna: ¡ya habías leido! 😎 Qué crack.
Y madre mía, es vintage jejejeje a veces nos olvidamos de esos diamantes en bruto que ya tenemos. Para mí, es uno de los libros clave para iniciarse en el neuromarketing ✨
Sobre tema digitalización y Kit Digital, es un tema que me da pereza. Lo han montado muy mal. Y gestionado peor. Se benefician unos cuantos... Y bueno, muchas empresas a las que se le llena la boca de "digitalización" y lo que hay detrás es mucho humo...